Coaching Emocional

Las emociones son un recurso interesante para abordar ciertos problemas y proponer al cliente un enfoque nuevo y rico frente a una situación concreta.
La inteligencia emocional, tanto individual como empresarial, continúa siendo el ingrediente desconocido de la receta de la competitividad.

El grado de inteligencia emocional de una empresa es lo que determina su capacidad para optimizar su capital intelectual y su productividad.
Si en una situación de coaching se aprovecha lo que puede aportar la inteligencia emocional, se abren nuevas perspectivas y es posible llegar a cosas:

  • esenciales,
  • experimentadas,
  • vividas.

Las tomas de conciencia están arraigadas, ya que están en resonancia con una experiencia emocional.

Avanzando por la vía de la realización, el coaching emocional permite:

  • aprender a conocer, gestionar y canalizar las emociones,
  • reorientarse para tomar conciencia.
  • para reorientarse hay que aprender a soltar lastre,
  • a recuperar la energía propia,
  • a gestionar el estrés.